¿Qué cura el cáncer? Luz Angela Díaz, su bandera: “No me quiero morir”

En esta historia, que bien podría ser la tuya incluido un final feliz, Angela nos cuenta cómo enfrentó su cáncer de estómago a los 32 años.

Te quiero hablar con el corazón porque mi misión en la vida es llevar la esperanza a todos aquellos que hoy están desesperados y con unas inmensas ganas de vivir.

Angela, de Cali (Colombia), llevaba una vida sedentaria, no hacía ejercicio.

parecía embarazadaSu estómago se comenzó a inflamar. Parecía en embarazo, y sentía que se asfixiaba. Se llevó una gran sorpresa cuando su médico le dijo que tenía cáncer.

A sus 32 años sintió que todo aquello que había hecho se iba a perder. Que todo se cayó como un castillo de naipes. No sabía si estaría viva al otro día o hasta dentro de una semana.

Convirtío la frase “No me quiero morir” en su bandera.

Una amiga sin siquiera hablarle llegó a su casa con unos alimentos y le dijo que se los tomara, porque confiaba en lo que le habían dicho.

Durante dos meses Angela tomó mucho producto. Comenzó con la quimioterapia, de la cual solo estaba enterada por la televisión. Sus compañeros de la sesión de quimio comenzaron a consumir los productos, y la sorpresa fue que comenzaron a sentirse mejor, y los que trabajaban pudieron volver a sus trabajos.

La gente los llamaba “el grupo de los que no les da nada”. Se preguntaban: -¿Ellas qué toman?, ¿Ellas qué hacen?

Fueron nueve sesiones de quimioterapia a las que fue sometida. Mejoró notablemente. Y cuando llegan a su habitación el oncólogo, la enfermera jefe y la auxiliar y le dicen: -Mira, estás bien. Tu médula reaccionó. Felicidades.

Hoy Angela está muy agradecida por estos productos. Se sueña su vejez compartiendo con su familia, con sus amigos y con una sonrisa en sus labios.

Cuéntame qué piensas, cuál es tu historia. Qué temores tienes. Comparte tus angustias y decide que vas a vivir. Te prohibo que te rindas. Deja tus comentarios. Yo personalmente te responderé.

Su amigo,

Giovanni Holguín Rojas

¿Qué cura el cáncer? Ivonne Caballero venció su cáncer de estómago y usted tambien puede hacerlo.

¿Qué cura el cáncer? Ivonne Caballero venció su cáncer de estómago y usted tambien puede hacerlo.

Usted tiene todo el derecho de creer o no estas historias. Pero si está leyendo estas palabras, significa que anda en la búsqueda de su propia sanación o la de un ser querido.

Cuento esta historia tal y como Ivonne la narra. Son sus palabras y las transmito aquí para que usted viva en su imaginación la historia como ella la vivió.

Ivonne, costarricense, tuvo un tumor con un grado de malignidad muy alto. Las raíces de este estaban pegadas de su estómago, e iban creciendo hacia sus costillas. Su sistema digestivo no funcionaba. Sus riñones tampoco funcionaban. La quimioterapia la dejaba con las defensas muy bajas.

Muchas personas no se mueren de cáncer, sino de un simple resfriado, debido a que su sistema inmunológico está deprimido.

Perdió su pelo. Estaba decidida a probar cualquier cosa. Se decidió a alimentarse mejor con unos productos que le ofrecieron. Nueve meses después de tomar los alimentos no siente nada de lo que tenía. Está totalmente sana. No hay cáncer en ninguna parte de su cuerpo. No sufre ningún efecto secundario. Hace siete meses tiene pelo nuevo.

Ahora puede correr y divertirse. Tiene calidad de vida. Cuando le preguntan que está haciendo que la ven tan bien, cuenta su historia y cómo sanó.

Por favor, vea más allá de estas palabras. Abra su corazón. Usted puede sanar pero debe cambiar su manera de pensar y dejarse llevar.

¿Qué piensa de esta historia? ¿Cuál es su historia? Hágame sus preguntas abiertamente. Estaré presuroso a responderle.  Deje sus comentarios.

Su amigo,

Giovanni Holguín

 

 

¿Qué Cura el Cáncer? Un Cáncer de Hígado. Historia de Vida de Luz Mary.

Esta es la historia de una persona con cáncer. Su nombre: Mary Luz Villegas, de Sincelejo, Sucre, Colombia. Le detectaron cáncer de hígado que padeció por seis años. Los médicos, de nuevo jugando a ser adivinos, le pusieron tres meses de vida. Pasó por quimioterapias y radioterapias hasta que su cuerpo estaba totalmente destruido, sin un cabello, con mucho dolor.

Le pidió a Dios que le diera herramientas para luchar contra ese cáncer. Un día después de cuatro meses de hospitalización, el médico oncólogo llamó a su familia y les dijo que solo le quedaban ocho días de vida, aunque el cardiólogo decía que eran cuatro días.

La llevaron a casa, llamaron a toda su familia pues iba a morir. Pero su fe fue mucho más poderosa. Respiraba artificialmente. Su corazón estaba muy crecido.

Al día siguiente de estar en casa, su hermano fue a la funeraria a hacer los preparativos, a pesar de que aún estaba viva. Él se encontró con una amiga quien fue a visitar a la señora. Esta amiga le dijo que se tomara los productos pues ella conocía muchos testimonios, pero la familia de la señora no le creía. Sin embargo, Luz Mary le dijo que le llevara los productos que ella se los tomaba. Hizo que le colocaran uno de los productos en el suero, y le pidió que se tomara los demás productos, siete, en una semana. Como no podía tragar, se los daban en un algodón humedecido para que chupara.

A los ocho días, no solo no estaba muerta, sino que ya se podía sostener, aunque no podía caminar. En tres meses logró caminar. A los tres meses y medio volvió a Medellín para chequear su hígado. Los médicos no podían creer que estuviera tan bien. Cuando el médico le preguntó que se había hecho le contó de los productos.

Es así como una persona, sin ser médico, le salvó la vida a Luz Mary.

¿Qué opinas de esta historia? ¿Cuál es tu historia? Comparte tus pensamientos y tus dudas. Te responderé personalmente.

Sinceramente,

Giovanni Holguín

¿Qué cura el cáncer? Historia de un cáncer de seno con metástasis, totalmente curado.

¿Qué cura el cáncer? Historia de un cáncer de seno con metástasis, totalmente curado.

Te voy a contar cómo un cáncer de seno con metástasis y sin esperanza de vida fue curado gracias a que esta persona se dio la oportunidad de escuchar. A ti también te va a pasar lo mismo, si te das la oportunidad y haces lo que ella hizo.

Una señora, Dolores Cueva, de ecuador experimentó un dolor en la axila, y fue al médico. Le recomendaron hacerse una biopsia, pero no se atrevió. Intentó con un médico conocido pues tenía esperanzas de que él la pudiera ayudar.  Pero luego de un año no mejoró, y se le reventó el seno. Todos en la familia sufrieron.

Tuvo la oportunidad de conocer a alguien que le contó de unos productos que tomó. Tuvo que recibir quimioterapia. Los doctores le dijeron que su cáncer estaba demasiado avanzado, que ya no tenía cura y que le darían unas quimios por darle unso días más de vida.

Tenía metástasis en el pulmón y en los huesos. Su seno estaba muy destrozado. Ya llevaba dos años y medio. Los doctores le dijeron que ya se iba a morir. Ella tomó los productos en cantidad. Quien le ofreció los productos le dijo que ella iba a sanar si hacía lo que él le dijera.

Gracias a que hizo caso y tomó los productos como le indicaron ahora está bien. Resistió mejor las quimioterapias gracias a que mejorós su sistema inmunológico.

Ya su seno cicatrizó. No se lo extirparon. Ya no le duele, y en sus últimos exámenes le dijeron que estaba bien.

Por favor no olvides dejar tus comentarios. Yo personalmente te responderé.

Su amigo,

Giovanni Holguín

¿Qué Cura el Cáncer? Una Increíble Historia De Vida. Parte 2

¿Qué Cura el Cáncer? Una Increíble Historia De Vida. Parte 2

Ahora sabrás cómo, después de muchos años sin resultados, mi esposa se recuperó de un cáncer que parecía insuperable.

Contaré la historia tal cual, sin guardarme nada, pues lo que quiero es que a usted le pase lo mismo, y es que aunque parezca tarde para sanar su cáncer, se regale la oportunidad de intentarlo una vez más; esta vez con la certeza de que será la vencida. Y aseguro eso, porque no solo mi esposa se recuperó sino que usted descubrirá cientos, miles de historias como esta que iré publicando en este blog.

En su última visita al médico antes de conocernos, le preguntó: -doctor: ¿Usted cree que me puedo sanar? Y saben que respondió este señor: – Señora, ya le dije. Su mal es irreversible. Si lo hubiera hecho con amor hubiera sido más “fácil” de digerir, pero se lo dijo con tanta frialdad y dureza como pudo.

Un día sábado, el 4 de marzo de 2006, toqué una puerta. Yo distribuía productos puerta a puerta. Elena, amiga de Yolanda, me atendió. Ella sufría de cáncer de seno. Me dijo: yo no creo en esas c%4″@. Ya estaba vencida. Sin embargo, por alguna razón que hoy aun no entiendo, me envió a casa de Yolanda, pues sabía que ella si me compraría en esas c%4s@.

Cuando fui a esa casa, me abrió la puerta Edwin, su hijo. Ella no estaba y dejé razón de que me llamara a cualquier hora, cuando llegara. A eso de las 10:00 pm me llamó y la convencí de que me recibiera en su casa, a pesar de que ya se disponía a dormir.

Le enseñe unos pocos videos de testimonios, y se dio la oportunidad de comprar los productos. Yo, como estrategia de venta, muy equivocada por cierto, acostumbraba regalar producto para enganchar al prospecto. Pero a ella no le regalé nada. Ya yo estaba cansado de perder dinero. Como ella no tenía dinero, compró unos 400.000 pesos en productos con su tarjeta de crédito.

Tomé uno de los productos que compró y se lo serví en un vaso con agua, y luego tomé un poco de producto en mi mano y le unté por todas sus piernas y brazos. Usted comprenderá que ella estaba muy enferma, y nunca se me ocurrió aprovecharme de ella. Hice eso tan profesionalmente como pude. Durante una semana estuve visitándola en su casa a diario, asegurándome que se tomara todos los productos

Comenzó a ir con mucha frecuencia a evacuar al baño, pero le pedí que confiara. Que era normal. Además, se estaba sintiendo mejor. Me dijo muy emocionada que su piel ya no le picaba tanto. Eso la animó mucho, pues así podía trabajar un poco más tranquila.

Día tras día, semana tras semana, mes tras mes fue mejorando. Claro que se endeudó mucho, pero lo hizo porque comenzó a ver resultados. Al cabo de tres meses en junio, por alguna razón que no entiendo, yo ya estaba viviendo en su casa. A estas alturas, casi seis años después no me explico por qué pasó eso. Bueno, me dediqué a cuidarla. Al cabo de un tiempo, dejó por voluntad propia de tomar casi todas las medicinas que le mandaban.

Un día, cuando fue a pedir nuevos exámenes pare ver su evolución, él médico le reclamó que no estaba tomándose los medicamentos, pues en su base de datos aparecía que no estaba reclamándolos. Yolanda, ahora mi esposa, le dijo: -Doctor, es que estoy tomando unos productos (ahora no te los menciono para no distraerte). El doctor le respondió: – Señora no me haga perder tiempo. Se toma sus productos o se toma lo que yo le mando.

Como mi esposa debía continuar con sus exámenes, le dijo que continuaría con sus medicamentos, y los siguió retirando periódicamente. Aún toma algunos de ellos, incluso seis años después. Pero su calidad de vida mejoró en un 95%, si se pudiera medir de esta manera.

Al primer año, en junio, fue entrevistada por un canal de televisión internacional, donde ella contó su testimonio.

Sus exámenes médicos mejoraron cada vez; uno a uno fueron desapareciendo los asteriscos que indicaban que algo andaba mal.

Todo esto lo he contado porque si bien fue un proceso largo y costoso en un principio, hoy mirando hacia atrás, no tiene precio haber salvado su vida.

Hoy ella dice en medio de risas que para que los productos le salieran más baratos, se quedó con el distribuidor. Si, me atrapó, es verdad. Pero valió la pena de ambos lados. Lamentablemente, Elena, quien me recomendó a Yolanda, murió hace ya dos años.

Por favor, deje sus comentarios. No dude en compartir esta historia con otras personas si siente que puede ayudar. Más adelante publicaré otras historias como esta. Usted puede curar el cáncer, pero debe abrir su corazón.

Sinceramente,

Giovanni Holguín Rojas

¿Qué cura el cáncer? Una historia de vida.

¿Qué cura el cáncer? Una increíble historia de vida. Parte 1

Es difícil y casi imposible hacer más cuando se ha hecho de todo. Pero que usted esté leyendo esto es una prueba de que no se ha rendido y aún tiene la esperanza de sanar o de ayudar a sanar a su ser querido.

Esta es la historia de mi esposa. Mi esposa Yolanda sufrió todo lo que se puede sufrir con el cáncer, porque a diferencia de muchas otras personas no tuvo uno sino dos cáncer.

Todo comenzó un sábado, en 1988, hace ya 23 años. Mi esposa estaba en una reunión en casa con sus amigos. Alguien contó un chiste y cuando ella giro su cabeza hacia atrás riéndose, una de sus amigas hizo una observación de algo que tenía en su garganta.

Fue a su médico esa misma semana, y el doctor le envió una ecografía de tiroides y le comentó la necesidad de solicitar opiniones de otros especialistas. El resultado fue terrible: Le fue diagnosticado un carcinoma papilar de tiroides. Ella le llevó estos exámenes al doctor y este le dijo que “si a él le salía un resultado de esos hoy, se hacía operar ayer”. Había que operarla urgentemente: tiroidectomía total.

Programar su cirugía tomaba regularmente para estos casos un año, pues había demasiada gente con este problema. Ella se hizo a la idea de que no era tan grave y decidió esperar, además que quedó embarazada de su tercer hijo.

El embarazo no permitía hacerse muchos exámenes. Ahora la cirugía paso de ser urgente a tener doble riesgo por su embarazo. Adelgazaba cada vez más, bajaba de peso en vez de subir como era natural debido a su embarazo. Comenzó a ir de un hospital a otro, y todos los médicos se contradecían en cuanto al tipo de operación que debía llevarse a cabo. Hicieron un rastreo y confirmaron la necesidad de hacerle radiaciones. Pero había un pequeño problema: cada una de las radiaciones costaba 200.000 pesos en ese tiempo.

Le pidieron que saliera del embarazo y cuando terminara de alimentar al bebé durante tres meses se hiciera la operación. Llegó la hora de la operación. Le hicieron cirugía con biopsia por congelación. Era un tumor maligno, aunque de los “menos graves”. Estuvo hospitalizada durante quince días, y luego, debido a que le daban a tomar yodo radiactivo le pidieron aislarse otros quince días en su propia casa. Un mes después le hicieron un rastreo más y descubrieron otro problema: otro nódulo. Estaba empeorando. Los médicos discutían si sacaban el nódulo y le daban más yodo. Eso hicieron.

Esto sirvió de algo. Sin embargo, con el tiempo su piel empezó a picarle pero los médicos consideraron que eso no era importante, pues estaban concentrados en curar el cáncer. Simplemente, la enviaron a dermatología y le recomendaron una crema llamada acid mantle. Luego, después de muchas peleas y discusiones, su primer esposo la abandonó.

Las revisiones se hicieron constantes cada tres meses por medicina nuclear. Tuvo alguna mejoría de su cáncer pero la piel se fue deteriorando, y como los médicos no relacionaban estos dos hechos, ella comenzó a buscar ayuda por otro lado. Recibió recomendaciones de todo tipo.

Fue donde “yerbateros”; tomó caldo de gallinazo (ave); se aplicó grasa de carro y esto casi la mata debido a una fuerte infección; se bañó con orines; se baño con papaya. Posteriormente, se hizo un tratamiento de acupuntura, donde cada cita semanal costaba 50.000 pesos que salían de alguna parte sin saberse de donde.  Y luego se hizo infiltraciones de colágeno. Las deudas crecían cada vez más.

Con el tiempo decidió parar todo esto debido al costo. No volvió al médico. No podía pagar su seguridad social. Un día pudo volverse a afiliar a la seguridad social y en un examen descubrieron, en medio de discusiones entre médicos como siempre, que tenía sarcoidosis. Atribuían eso a las radiaciones, pero no estaban seguros. El tratamiento se hizo con cremas muy costosas, pero no se veía mejoría alguna.

Buscando lesiones de sarcoidosis internas encontraron una masa mediastinal, y recomendaron operación urgente por endoscopia. La masa estaba totalmente adherida a la vena cava, y el médico le dijo que si la operaba, y le señaló con el pulgar hacia abajo, podría morir. Por tanto, estando en cirugía con anestesia raquídea hubo que suspenderla y la enviaron a casa después de vivir un calvario con la anestesia que casi la mata.

Un amigo de ella, sacerdote misionero que estaba en África, en Angola, le envió con un costo enorme un “polvo verde” porque era muy bueno para problemas de cáncer.

Y por fin… después de tanto luchar… SE RESIGNÓ.

Se fue acostumbrado a tener “piel de lija”, se encerró a trabajar en su habitación, y a esperar la muerte.

¿Quién en sus cabales no perdería la fe? Es muy fácil rendirse. Si usted lo ha vivido lo sabe. Pasar por quimioterapia, radioterapia, y cientos y cientos de exámenes que lo único que confirmaban era que iba de mal en peor.

Todos sus análisis estaban por fuera de rango, marcados con asteriscos. Además, también fue diagnosticada de diabetes, colesterol y triglicéridos.

Su piel se deterioró de tal manera que describirlo con palabras no da claridad de lo que era. Su cabello se fue cayendo como ocurre con todos los que padecen cáncer. Olía mal. Su cuerpo le picaba todo. Y aun así seguía tomando pastillas de todo tipo, pero sin ningún resultado.

En el próximo artículo sabrás cómo un día la esperanza tocó a su puerta.

Sinceramente,

Giovanni Holguín.

“Su Cáncer Hizo Metástasis”, No Significa Que Usted Va A Morir

“Señora, su mal es irreversible”, “No hay nada que hacer”, “usted tiene a lo sumo cuatro meses de vida”, “llévelo para la casa a que muera allá”, “la quimioterapias podrían alargar un poco su vida”.

Frases como estas se escuchan a diario de boca de miles de médicos en los servicios de salud. Es terrible escuchar esto, pero es más terrible la forma fría, indolente, prepotente que emplean muchos de estos mal llamados médicos.

Solo por compasión, deben empezar por entender el sufrimiento, el drama que representa dar esta noticia al paciente, a su familia, a sus amigos. Pero han dado esta noticia tantas veces, que olvidan la mínima consideración y respeto por su paciente.

Que un médico, de buena manera, diga que tienes cáncer es todo un trauma. Pero definitivamente, un trato humano, compasivo, amoroso de alguna manera será siempre agradecido.

Que un médico diga frases como las mencionadas puede interpretarse de otra manera. Significa que desde el punto de vista médico, él no conoce como sanarlo. Puede ser un profesional con una enorme preparación académica y profesional, pero eso no significa jamás que sea dueño absoluto de la verdad.

¿Conoce usted médicos que se han equivocado? Claro que si, los hay por miles, por eso usted comete un error al entender la frase del médico como definitiva. Sólo Dios, en su infinita bondad, sabe si nos recuperaremos algún día. ¿Ha sabido usted de alguna recuperación de una persona de la cual se decía que iba a morir en quince días, y hoy está viva después de diez o veinte años?

Las estadísticas son terribles: el cáncer de seno, el cáncer de útero, el cáncer de hígado son cada vez más frecuentes. Para cada uno de los órganos del cuerpo existe un cáncer.

Lo invito a que no se rinda NUNCA., NUNCA, NUNCA. Investigue, lea, haga de detective y vuélvase un experto en el tema. Pregunta ¿Qué cura el cáncer?, ¿Cómo curar el cáncer? En alguna parte usted encontrará, se lo aseguro, información que los médicos no conocen o no se atreven a conocer. Hoy, el internet es una puerta abierta para todos. Tenga criterio. Cuando encuentre una información que aparente ser útil tómela con calma, pero ahonde en ella tanto y tan rápido como le sea posible. Documente esa información de manera ordenada, hable con todo tipo de personas, no solo médicos, que le den ideas de dónde buscar, de qué hacer, pero no se rinda, incluso si le dicen que el cáncer hizo metástasis y que no hay nada que hacer.

Cuando su familiar esté en ese estado, no piense que él o ella esta listo para morir. Usted no sabe eso. Piense que si fuera usted y quiere vivir ya sea por sus hijos, por su esposa, por su madre, usted tiene el derecho de tener otras opciones, otros tratamientos.

A veces pensamos que nuestro familiar “ha sufrido mucho”, y lo debemos dejar ir. Nosotros no somos dioses para tomar la vida de ellos en nuestras manos. El cáncer se puede curar.

¿Qué cura el cáncer?, ¿Cómo curar el cáncer? son preguntas que van a tener respuesta si no te rindes.

Déjame un comentario. Escribe aquí abajo qué aprendiste. ¿Que piensas de este artículo? ¿Qué te gustaría que incluyera en el siguiente artículo? ¿Cómo te dió la noticia el médico? ¿Cuál ha sido tu experiencia? Comparte. Yo personalmente leeré todos los comentarios. Tus comentarios serán de mucha utilidad para otros que viven esa terrible experiencia.

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Sinceramente,

Giovanni Holguín Rojas